“Lina, tengo 17 años y me gradúo del colegio en noviembre. ¿Ya puedo empezar?”. Este mensaje me llega más de lo que la gente cree, y casi siempre lo escribe el estudiante a escondidas, antes de hablar con los papás.
La respuesta es sí. De hecho, empezar a los 17 es de las cosas más inteligentes que puedes hacer, siempre y cuando entiendas qué se puede adelantar y qué toca esperar.
¿Puedo empezar mi proceso para Australia si tengo 17 años?
Sí. Puedes preparar todo desde los 17. Lo que cambia es que, si viajas siendo menor de 18, Australia y la institución piden requisitos adicionales.
Empezar el proceso no es lo mismo que radicar la visa, y ahí está la clave. Investigar, mejorar tu inglés, construir el ahorro y preparar los documentos financieros son cosas que puedes hacer hoy, tengas la edad que tengas. Lo que se activa al llegar el momento de aplicar es el paquete de requisitos de menor de edad.
El proceso completo, de punta a punta, toma varios meses. Así que si te gradúas del colegio a fin de año, arrancar ahora no es adelantarse: es llegar a tiempo. En cuánto tiempo pasa desde que empiezas el proceso hasta que viajas te doy los tiempos reales.
¿Qué pide Australia de más cuando el estudiante es menor de 18?
En términos generales, dos cosas: el consentimiento formal de quienes tienen tu custodia legal, y un arreglo aprobado de alojamiento y cuidado mientras seas menor.
Te voy a ser honesta con algo: aquí no te voy a dar una lista de documentos de memoria. Los requisitos para menores de 18 dependen de la institución, del estado australiano y de si vas a vivir con un familiar o bajo un arreglo gestionado por el colegio. Además cambian, y una lista mal copiada de internet te puede costar el proceso.
Lo que sí te puedo decir con seguridad, en términos generales:
- Australia exige que un estudiante menor de 18 tenga arreglos de bienestar, cuidado y alojamiento aprobados para toda la parte de su estadía en la que sea menor.
- Se requiere el consentimiento de quienes tienen tu custodia legal, normalmente tus papás, y ese consentimiento va documentado.
- No todas las instituciones aceptan menores de 18. Las que lo hacen suelen tener un proceso propio y a veces un costo adicional por la gestión del alojamiento.
- El seguro médico OSHC es obligatorio igual, por todo el periodo de la visa.
Los detalles exactos hay que confirmarlos en immi.homeaffairs.gov.au y directamente con la institución a la que apliques. Es de los pocos temas donde yo prefiero decirte “esto se confirma caso por caso” antes que inventarte una lista bonita.
¿Qué puedo ir adelantando mientras cumplo los 18?
Inglés, ahorro, evidencia financiera con historial, notas y traducciones, y la conversación con tus papás. Casi todo el proceso se prepara antes de la mayoría de edad.
Esta es la parte buena de tener 17 años: tienes tiempo, y el tiempo en este proceso vale plata.
Inglés. Es lo primero. Con IELTS, el umbral para entrar directo al curso es 6.0; con 5.5 te piden 10 semanas de inglés previo y con 5.0, 20 semanas. Hay equivalencias en PTE Academic, TOEFL iBT y OET. Dos advertencias: el resultado vale dos años, así que no lo presentes demasiado pronto, y el examen tiene que ser presencial en un centro autorizado, porque los exámenes en línea no se aceptan. Las opciones están en si necesitas IELTS o PTE o hay alternativas.
El dinero y su historia. Para la visa no basta con tener la plata: hay que poder mostrar de dónde salió. Se piden extractos bancarios con tres a seis meses de historial, fechados dentro de los últimos veintiocho días aproximadamente. Un depósito grande y repentino levanta sospechas. Si tus papás van a ser los patrocinadores, empieza hoy a ordenar esas cuentas. Los montos y la lógica están en cuánto dinero tienes que demostrar para la visa.
Papeles del colegio. Notas, certificados, diploma cuando salga. Los documentos en español necesitan traducción certificada NAATI, y eso toma tiempo y cuesta.
La decisión de ciudad y curso. No la dejes para el final. Definir dónde vas a vivir cambia el presupuesto entero.
¿Y si cumplo 18 en la mitad del proceso?
Se simplifica. En la práctica, los requisitos adicionales de menor aplican mientras seas menor durante tu estadía, no por la edad que tenías cuando empezaste a averiguar.
Es muy común, y es una estrategia legítima, ajustar la fecha de inicio del curso para que quede después de tu cumpleaños número 18. Eso te evita el paquete de requisitos de menor y suele simplificar la búsqueda de institución y de alojamiento. Confírmalo con la institución y en la fuente oficial, porque el detalle depende de las fechas exactas de tu visa y de tu curso.
Sobre los tiempos: la recomendación práctica es radicar la visa unos tres o cuatro meses antes del inicio del curso, apenas se pague el depósito y llegue el eCoE. En 2026 los tiempos de procesamiento rondaban los veintinueve días para la mitad de las solicitudes y los cincuenta y seis días para el noventa por ciento, pero eso varía y conviene revisar los tiempos vigentes antes de radicar.
Una cosa honesta sobre trabajar siendo menor de 18
Si vas a llegar con 17 años, hay dos cosas que nadie te cuenta y que afectan tu bolsillo.
La primera es que en varios sectores existen tarifas “junior” para menores de 21, que son un porcentaje del salario adulto. En comida rápida, por ejemplo, a los 17 años se reporta alrededor del 60% de la tarifa adulta y va subiendo cada año hasta los 21. Esas cifras vienen de fuentes secundarias, así que verifícalas en calculate.fairwork.gov.au cuando llegue el momento. En la práctica significa que un compañero de 21 puede ganar bastante más que tú por el mismo turno.
La segunda es la pensión, el superannuation. A los empleados menores de 18 el empleador solo les debe pagar super si trabajan más de treinta horas en una semana, cosa que con la visa de estudiante no vas a hacer en periodo lectivo. Al cumplir 18 eso cambia y el super se debe pagar sin importar las horas.
El límite de 48 horas por quincena en periodo lectivo aplica igual, sin importar tu edad. Lo desgloso en cuántas horas puedes trabajar con la visa de estudiante.
“A los 17 tienes la ventaja que yo no tuve: tiempo. Yo empecé con afán, a los 23, y el afán se paga caro.”
Lo que yo haría en tu lugar
Antes que cualquier papel, hablaría con mis papás. No con la noticia hecha, sino con la pregunta abierta. En mi caso nadie de mi familia se opuso, pero mis papás sí tenían miedo y me preguntaron “¿estás segura? Allá es duro”. Ese miedo es normal y se responde con información, no con discursos. Te dejé una guía completa en cómo explicarle esto a tus papás para que te apoyen.
Después arrancaría con el inglés y con ordenar la parte financiera, que son las dos cosas que más demoran. Y si quieres entender cómo cambia el panorama según la edad a la que te vayas, lo comparo en a qué edad se va la gente a Australia.
Si tienes 17 y estás leyendo esto solo, escríbeme por WhatsApp. Podemos hablar los tres, contigo y con tus papás, y mirar qué es viable de verdad en tu caso.